Funcionamiento
orgánico y vida interna del Sindicato
...“A
trabajo nuevo, trabajadores nuevos”
José Martí
Cuando celebramos en
diciembre de 1997 el II Congreso del Sindicato, evaluamos
de forma crítica la atención al funcionamiento
interno, las insuficiencias en la preparación
de los dirigentes sindicales de base y los métodos
y estilos de trabajo en cuanto a la planificación
y control de las tareas, así como la objetividad
de las estructuras sindicales constituidas.
Todos estos fueron aspectos
que constituyeron desde ese momento centro de atención
fundamental, reforzados por las indicaciones del XVIII
Congreso de la CTC contenidas en las Resoluciones acordadas.
Según los datos
referidos a la constitución del Sindicato, en
todos los territorios del país en abril de 1993,
contábamos con 45 938 afiliados, de los cuales
36 442 poseían doble afiliación en 15
Sindicatos Nacionales; estaban asimismo organizados
en 41 buroes, 360 secciones sindicales, 255 comités
sindicales y habían elegido un total de 3321
dirigentes sindicales de base. En ese momento, cerca
del 86% de las organizaciones sindicales de base poseían
entre tres y cinco dirigentes.
Al celebrarse el II Congreso,
la afiliación había mostrado un crecimiento
apreciable. La cifra llegaba a 47 742 afiliados, agrupados
en 36 buroes y 459 secciones sindicales, con un total
de 2 265 dirigentes sindicales de base. Al arribar al
III Congreso, en enero del presente año abarcábamos
49 855 afiliados, de ellos 34 807 poseen doble afiliación,
agrupados en 68 buroes y 799 secciones sindicales y
246 comités sindicales con un total de 5 968
dirigentes sindicales actuando directamente en la base.
Solamente siete secciones sindicales presentan hoy menos
de cinco miembros en su ejecutivo y se trata de colectivos
con una cantidad de afiliados menor de 10.
Lo anterior denota los
resultados alcanzados en la aplicación de una
estructura sindical mucho más efectiva y acorde
a las necesidades de cada colectivo, y se trabaja por
generalizar a la totalidad de la membresía la
aplicación del tercer nivel de la estructura.
Esta debe garantizar la atención a cada afiliado
de forma personificada. Los resultados que pueden mostrarse
en este sentido son satisfactorios sin que esto niegue
que aún existen colectivos donde esto no se logra
y debe ser un objetivo de atención principal
por los comités provinciales, donde deben ante
todo identificarse las causas.
Ahora se trata de que
esto funcione adecuadamente y que poseamos los mecanismos
establecidos para medir su efectividad y tomar las medidas
a tiempo; no es posible admitir un retroceso en tal
sentido.
Si bien se muestran crecimientos
sostenidos en la afiliación, es bueno enfatizar
que aún es posible avanzar en la afiliación
de nuevos colectivos que, sin perder el rigor indicado
por el propio Comandante en Jefe en el discurso de clausura
del Congreso Constituyente, pueden ser atendidos bajo
el principio de la doble afiliación. Estas potencialidades
se encuentran sobre todo en Ciudad de La Habana, dentro
del sector de la Salud y la Educación Superior
y otros sectores donde la labor de Ciencia e Innovación,
e incluso las de Medio Ambiente, requieren una acción
específica por nuestra parte y conjunta con los
sindicatos correspondientes.
Contamos hoy con 35 cuadros
profesionales, que si bien son siete más que
los que fundaron el Sindicato en 1992, representan aún
una mínima cantidad, al ser solamente el 0,8%
de los dirigentes sindicales que componen las estructuras
provinciales y nacional, manteniéndose un fuerte
activismo sindical con la presencia de valiosos compañeros
que comparten las tareas con igual nivel de responsabilidad
y entrega al trabajo sindical. En la actualidad cinco
secretariados provinciales cuentan con un cuadro profesional.
Desde 1998 se introdujo como vía fundamental
para la planificación y control de las tareas
un modelo de dirección por objetivos, que ha
representado un avance sustancial en el establecimiento
de las prioridades y en la auto evaluación de
los resultados que se van alcanzando en cada etapa;
también ha representado un resorte importante
para movilizar a los cuadros sindicales y elevar a planos
superiores de forma simultánea un grupo importante
de tareas, que son definitorias de la calidad y estabilidad
del trabajo a todos los niveles donde actúa el
sindicato.
No obstante, todavía
no se logra su utilización hasta nivel de buroes
sindicales, ni es una herramienta para estimular los
planes de trabajo mensuales. Las provincias han avanzado
sustancialmente en la evaluación de su cumplimiento,
con independencia de que aún mantenemos algunas
insatisfacciones, sobre todo en los mecanismos para
controlar los resultados por parte de la dirección
nacional.
Mediante este método
se han establecido cinco áreas de Resultados
claves y 11 objetivos en los que se miden 64 indicadores
de desempeño.
En los cinco años
se han alcanzado niveles superiores al 90% de cumplimiento
en general, sobre la base de los indicadores, que cada
año han elevado su rigor respecto al período
anteriormente planificado.
Se ha logrado un funcionamiento
estable en las estructuras provinciales, donde la asistencia
a las reuniones de los comités provinciales y
secretariados superan el 89,7%. El Comité Nacional
electo en el II Congreso ha estado integrado por 84
miembros y en sus reuniones se ha alcanzado un 87% de
asistencia. La evaluación realizada al finalizar
el período de mandato (1998-2003), indica que
en líneas generales sus integrantes han cumplido
con las tareas que les han sido asignadas. Del mismo
modo reveló que no todos los compañeros
tuvieron una tarea encomendada y que las comisiones
de trabajo no funcionaron adecuadamente, aspecto que
debe ser atendido y resuelto por el que resulte electo
en este Congreso.
La asistencia a las reuniones
del Secretariado Nacional no ha rebasado el 85%, lo
que se considera un indicador aceptable, afectado por
las ausencias reiteradas de algunos miembros no profesionales,
asunto que es indispensable erradicar en el próximo
período de mandato.
El cumplimiento del ciclo
de atención a la base por parte de los organismos
provinciales ha sido satisfactorio. Sin embargo, el
número de cuadros profesionales en Ciudad de La Habana no permite que éstos frecuenten la
totalidad de las organizaciones sindicales con simple
y doble afiliación en un período inferior
a tres meses. La presencia del Secretariado Nacional
en las actividades fundamentales que se llevan a cabo
en las diferentes provincias se ha elevado sustancialmente,
incluyendo la Isla de la Juventud, lo que representa
el cumplimiento del indicador que nos trazamos de nueve
frecuencias en el año.
El funcionamiento de
la estructura sindical en la base ha reportado resultados
muy superiores. Esto se refleja en que el 94,3% reportan
reunirse mensualmente y el 90,6% la realización
mensual de sus asambleas de afiliados. Es indispensable
que estos niveles continúen ascendiendo y que
en el aspecto cualitativo del contenido de los temas,
preparación de la información a rendir
a los trabajadores y cumplimiento de los acuerdos se
eleve el rigor, aspirando a la excelencia en este sentido.
Se ha trabajado y logrado
con mayor acierto, que las actuales direcciones sindicales
sean realmente representativas de los dirigentes sindicales
que requieren las instituciones afiliadas al Sindicato
en las condiciones actuales. Pero en este sentido aún
es necesario continuar insistiendo. Identificar y resolver
los casos en que esto no se alcanza requiere de atención
priorizada, evaluando de conjunto con los restantes
sindicatos cuando posean doble afiliación y una
vez logrado discutir en el centro en cuestión
por la estabilidad de los mismos; nuestros dirigentes
sindicales además de contar con las capacidades
y actitudes para la labor organizativa y movilizativa
en el seno del colectivo, deben poseer un aval y resultados
de trabajo en las tareas que desempeñan, que
refuercen su autoridad.
La capacitación
sindical ha reportado avances. Se han capacitado en
el período un total de 3116 dirigentes sindicales
entre todos los sistemas (escuelas elementales, provinciales,
nacionales). Hemos alcanzado la condición de
Destacados en esta labor en los años del 1999
al 2002, pero sin dudas todas las potencialidades con
que cuenta nuestro sector no han sido suficientemente
explotadas, para llevar novedosas fórmulas de
capacitación que permitan dotar a la totalidad
de los dirigentes sindicales de los conocimientos necesarios
para el desempeño de sus funciones.
Nuestra mayor insatisfacción
en relación con el funcionamiento sindical radica
en que aún el lenguaje y las acciones en la base
no rebasan un grupo de tareas diarias. Es insuficiente
la expresión que tiene nuestra misión
integradora a ese nivel y éste ha de ser un contenido
esencial dentro de la actual batalla de ideas.
“He aquí un
gran sacerdote, un sacerdote vivo: el trabajador”
José Martí
Ha crecido la participación
de los trabajadores en la toma de decisiones, se han
celebrado todos los ciclos orientados de asambleas por
la eficiencia y se ha avanzado en la realización
de las asambleas resúmenes en el ámbito
provincial. No se han realizado las asambleas resúmenes
a nivel nacional, solamente nos hemos limitado a discutir
asuntos puntuales de atención por parte de los
mismos. De igual forma no hemos logrado involucrar a
los principales cuadros de dirección en estos
procesos, esencialmente por insuficiencia de orden organizativo
desde la base.
En este período
fueron aprobadas las bases para el Perfeccionamiento
de las entidades autofinanciadas de investigación
científica, innovación tecnológica,
producciones y servicios especializados, que con carácter
experimental se aplica ya con buenos resultados en cuatro
instituciones y actualmente se encuentran otras tres
en diferentes pasos de este proceso.
La participación
del sindicato desde el nivel nacional y hasta la base
en todos estos pasos ha sido oportuna desde sus inicios
así como la participación en la preparación
de los trabajadores; seis empresas atendidas por nuestro
sindicato transitan por el Perfeccionamiento Empresarial;
de ellas, dos cuentan con expedientes aprobados y hoy
están perfeccionadas y cuatro se encuentran dentro
de algunos de los pasos requeridos para ello, pero esta
cifra sobre la base del potencial con que se cuenta
es aún limitada y debe ser objeto de análisis
permanente. Esta tarea necesita de una permanente atención
sindical y sobre todo la preparación constante
de dirigentes sindicales y los trabajadores, quienes
son los fundamentales protagonistas y determinan el
éxito en tal sentido.
El movimiento por la
calidad, con un enfoque diferente dentro del trabajo
sindical se ha fortalecido, desarrollándose un
movimiento que abarca también la eficiencia y
competitividad. Se realizan anualmente durante todo
el mes de octubre un grupo importante de actividades
para celebrar la Jornada de la Calidad en la que se
organizan talleres, conferencias, encuentros y se estimulan
a los maestros de la calidad que más se han destacado.
En el año 2000 las instituciones en Ciudad de La Habana recibieron la Bandera de Destacados por la
calidad, máximo estímulo que otorga la
CTC y la Oficina Territorial de Normalización
en esta provincia.
De igual forma han resultado
acontecimientos celebrados por los colectivos que han
alcanzado altos resultados, tales como la aceptación
de condiciones para el cumplimiento de las normas ISO,
así como evaluaciones y certificados positivos
por parte de organismos internacionales regulatorios.
Nuestra insatisfacción
en este aspecto radica en que sólo algunas provincias
presentan un trabajo sostenido y permanente, y en otras,
el tema es tenido en cuenta para la celebración
de la Jornada, lo que implica falta de sistematicidad
en la atención que se le confiere. Esta cuestión
debe revertirse, teniendo actualmente como fortaleza
la presencia de la ONN y todas sus dependencias, como
afiliados a nuestro sindicato y su incorporación
al sistema del CITMA.
Uno de los temas debatidos
durante el período de preparación y celebración
del anterior Congreso fue la insistencia por encontrar
fórmulas que permitieran la aplicación
de formas de pago con arreglo a los resultados del trabajo,
bajo las complejidades que presenta este sector. En
estos cinco años se han registrado avances y
aplicado fórmulas que han permitido la introducción
de sistemas de estimulación, tanto en MN como
en MLC en 43 instituciones científicas. Estos
sistemas propuestos han sido evaluados por el Secretariado
Nacional en todos los casos, así como la dinámica
de su implantación.
Hasta el tercer trimestre
del año 2002; 3755 trabajadores habían
logrado recibir los beneficios salariales, lo que representa
el 74,7% de los posibles en el sistema del CITMA. El
25,3% que no lo ha podido recibir ha sido porque sus
centros no alcanzan los indicadores económicos
que se exigen en el reglamento establecido; dichos indicadores
tienen mejor comportamiento en las entidades que aplican
sistema de estimulación respecto a las que no
lo aplican. La cuantía promedio mensual recibida
por concepto de estimulación por cada trabajador
es de 117,11 pesos.
En febrero del 2001 se
puso en práctica la Resolución No. 4 del
CITMA y MINTRAB, mediante la cual se han favorecido
un total de 34500 trabajadores de todas las categorías
ocupacionales. Se ha avanzado en la aplicación
de la Resolución 45 del CITMA, que establece
el pago por la participación en Proyectos de
Investigación. Éste ha sido un tema altamente
debatido, en el que si bien se reconocen fortalezas
en el método establecido, también se advierten
limitaciones, en algunas de los cuales se trabaja actualmente
y otras aún no han encontrado respuesta.
De igual forma se procedió
a la categorización de los tecnólogos,
que abarcó a 514 trabajadores y que da respuesta
a un viejo reclamo.
Todo este grupo de medidas
y resultados explica por sí mismo que se ha trabajado
por parte de los organismos, el CITMA y el MINTRAB,
en la tarea de encontrar respuesta a tan complicados
asuntos, lo cual puede evaluarse como un aspecto positivo
para la presente etapa. Ello no niega que existan insatisfacciones
en muchos colectivos y que sea un tema en el que se
requiere trabajar de forma coordinada, sin buscar un
igualitarismo ajeno a las fórmulas que hoy se
proyectan en el ámbito de todo el país,
pero que permita a partir de los aportes de cada colectivo
y trabajador, aplicar donde sea posible lo que resulte
más conveniente.
Paralelamente a todo
esto se ha continuado avanzando en la concertación
de los convenios colectivos de trabajo. El tema de hoy
ya rebasa la existencia de estos. Son excepcionales
los colectivos que no los poseen. Ahora se trata de
la existencia de documentos que expresen lo que realmente
hace falta convenir por ambas partes y que su uso y
chequeo formen parte de las adecuadas relaciones de
trabajo entre la dirección sindical y la institucional
de forma permanente. De igual modo se requiere de un
intercambio sistemático, eficaz y urgente con
los restantes sindicatos para los colectivos que poseen
doble afiliación.
El sindicato ha carecido
de convenios marco para algunas actividades que tienen
expresión verticalizada en todo el país,
en este objetivo se muestra un retraso que debe ser
atendido con urgencia.
El funcionamiento de
los Órganos de Justicia Laboral de base presenta
resultados positivos y estables, existen en el 100%
de los lugares previstos y se avanza en la labor de
profilaxis de las relaciones laborales, desarrollándose
con éxito un actuar sindical que permite disminuir
el número de casos que acuden al Órgano
correspondiente.
El Sindicato Nacional
ha conocido y atendido 187 reclamaciones en los cinco
años, las cuales han sido convenientemente atendidas
en el período establecido; 3876 dirigentes sindicales
se han capacitado en materia de Legislación Laboral,
1,5 veces más del número acordado según
el criterio de medida que establecimos. Seis comités
provinciales lograron capacitar al 100% de sus dirigentes
sindicales.
Poseemos actualmente
48 grupos de asesoría legal que actúan
en los niveles provinciales y que agrupan 170 integrantes.
Se celebraron Talleres Territoriales de Protección
e Higiene y en 1999 llevamos a cabo el Primer Taller
Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar de los trabajadores
en el que se presentaron 36 ponencias provenientes de
11 provincias. Se efectúa anualmente la Jornada
Nacional en esta materia y se logra igualmente en este
período que las direcciones Institucionales participen
de los análisis y que las medidas emanadas se
incluyan en los Convenios colectivos de Trabajo.
Como resultado de estas
acciones se han declarado 192 centros en el movimiento
de áreas protegidas, que representan el 86% de
las posibles. Estas áreas abarcan a 10570 trabajadores
y 8 provincias han declarado la totalidad prevista para
esta etapa.
Se ha desarrollado un
fuerte trabajo de atención a los Jubilados. Se
destaca el crecimiento notable en la afiliación,
la participación en una gran cantidad de tareas
y actividades vinculadas al trabajo sindical en todos
los niveles donde actúa el sindicato.
Hoy contamos con 15 Secciones
Sindicales de Jubilados en 5 provincias y con afiliados
en otras 12 lo que representa un resultado satisfactorio.
Todo ello ha propiciado encuentros Inter provinciales
de Jubilados y eventos científicos, así
como un notable aporte en las cátedras del adulto
mayor que han sido constituidas por la CTC.
El desarrollo de la Emulación
Socialista es una de las tareas que más atención
ha recibido a lo largo del período y donde se
ha logrado involucrar a la mayoría de los trabajadores,
dirigentes sindicales y Direcciones institucionales.
Podemos afirmar que es la esfera del trabajo sindical
que posee la capacidad de convocatoria más marcada,
y la que más interesa a los afiliados y a las
estructuras sindicales. Es a la vez la que exige periódicamente
mayor cantidad de horas de análisis, modificaciones
y adecuaciones. Aunque percibimos en general un nivel
satisfactorio en su desempeño, somos conscientes
también de que subsisten insuficiencias, que
estando bien identificadas permiten un adecuado tratamiento.
La concertación
del compromiso individual y colectivo a inicios de años
es una realidad lograda en la abrumadora mayoría
de los colectivos, no así que estos permitan
medir eficazmente sus resultados en cada período.
Nuestra mayor debilidad en esta problemática
radica en que aún en muchos casos se concibe
la emulación como un proceso que tiene una expresión
al finalizar el año y que sirve para elegir “vanguardias”.
Estos conceptos erróneos los hemos combatido
en seminarios, talleres y reuniones de trabajo. Lo explicado
no basta y es indispensable con fórmulas persuasivas
y gráficas esclarecer cuanto sea necesario.
Todo ello requiere continuar
enfatizando en la necesidad de reconocer adecuadamente
al cumplidor como eslabón fundamental de los
resultados que se alcanzan, y el reconocimiento debe
llevar implícito la importancia que se concede,
para que pueda ser apreciado como tal, en el seno del
colectivo.
Por otra parte, aunque
se ha venido modificando a través de estos 5
años, aún la proporción entre cumplidores
y destacados no es una expresión de la excepcionalidad
que debe estar presente en quienes son elegidos como
tales.
La selección de
trabajadores y colectivos Vanguardias Nacionales ha
tenido un elevado rigor, como se requiere para el otorgamiento
de esta condición: el 38% de nuestros trabajadores
Vanguardias Nacionales son mujeres, como un reflejo
claro de la presencia femenina en el sector y de sus
aportes significativos.
Se ha trabajado a lo
largo del período en el tratamiento a trabajadores
y colectivos mediante el Sistema de Condecoraciones,
esto ha permitido estimular a través del mismo
a 240 trabajadores.
Dada la importancia de
tales estímulos, estos se han entregado con la
solemnidad requerida; sin embargo, algunos aspectos
aún son susceptibles de mejorar en este sentido.
No todos nuestros territorios le dan la importancia
requerida a la preparación de los expedientes
y restan trabajadores y colectivos que contando con
los requisitos para optar por las diferentes condecoraciones
no han sido propuestos. En muchos casos la razón
está en la falta de iniciativa por los propios
colectivos en la base, lo cual debe resolverse mediante
una estrategia previamente concebida que permita además
ofrecer la asesoría necesaria en cada caso para
el cumplimiento de la documentación que es necesario
preparar, que resulta compleja a ese nivel.
En cuanto a los restantes
estímulos morales y materiales hay que señalar
que hemos distribuido los que asegura la CTC Nacional
y provinciales, así como otros de que disponemos
de forma diferenciada. Sin embargo, diferentes razones,
algunas objetivas y otras totalmente subjetivas, hacen
que no siempre satisfagan las expectativas de nuestros
trabajadores en cantidad y calidad.
El trabajo de la ANIR
en el Sindicato presenta avances apreciables si se tiene
en cuenta que en el II Congreso evaluamos como de prácticamente
nulo el trabajo de esta asociación en el interior
de nuestros colectivos, sobre todo en los que cuentan
con simple afiliación. A partir de 1999 se selecciona
un representante para la atención a esta actividad
en la Dirección Nacional y se estabiliza por
primera vez esta figura en el Sindicato, lo que ha permitido
que se trace la política a seguir, se interactúe
con los colectivos y los organismos administrativos
y se comiencen a apreciar resultados esencialmente a
partir de los últimos dos años.
En el año 1998
contábamos con 1430 asociados, 3 BIR y 53 CIR
constituidos; al cierre del año 2002 esta cifra
asciende a 2777, que significa un crecimiento del 194%
en estos años, agrupados en 5 BIR y 96 CIR; el
43% de nuestros asociados son mujeres.
Se ha realizado un fuerte
movimiento, primero para diagnosticar y conocer las
posibilidades de constitución de nuevos organismos
de base, la designación de representantes en
todas las provincias y el intercambio de experiencias
mediante encuentros y talleres, sin embargo reconocemos
que aún es posible avanzar mucho más en
la constitución de nuevos CIR en la incorporación
de un volumen superior de compañeros, así
como elevar la efectividad en la elaboración
y el cumplimiento de los planes temáticos.
La organización
de la Emulación ha sido más coherente
y la creación de un grupo de trabajo en Ciudad de La Habana, dicen claramente que estamos en el mejor momento
de los 10 años de existencia del Sindicato.
Las principales limitaciones
en el orden de funcionamiento se encuentran dentro del
marco de las indefiniciones alrededor del ámbito
de aplicación del contenido de la ley 38 y sus
adecuaciones al sector científico, aspecto sobre
el que no hemos llegado a conclusiones de conjunto con
el CITMA y los centros atendidos por el Consejo de Estado.
Compañeras y compañeros:
Hace solo pocos meses
que miles de voces y banderas, de todos los rincones
del mundo y de las más dísímiles
edades, se alzaron en Porto Alegre para expresar con
un canto de esperanza, que un mundo mejor es posible;
una brutal guerra de rapiña contra el pueblo
de Iraq se desató después, y con consternación
el mundo observó las imágenes desoladas
de niños mutilados a los que les borramos sus
sonrisas en un intento feroz por arrebatarles esas esperanzas.
Quienes desataron esa
guerra ahora pretenden amenazar a nuestro laborioso
pueblo, fabrican pretextos para invadirnos y levantan
una ola de calumnias con las que tergiversan la realidad
y manipulan la opinión pública internacional
y la de su propio pueblo, esperan así justificar
ese viejo e irrealizable anhelo de derrotar esta revolución
cubanísima.
Miles de nuestros científicos y profesionales
se han sumado a la convocatoria lanzada por el Consejo
Nacional de la UNEAC, para la creación de un
frente mundial contra el fascismo y apoyando el mensaje
enviado a los amigos que se encuentran lejos.
Ratificamos hoy la voluntad
irrevocable de defender las conquistas de la Revolución
al precio que sea necesario, con la certeza que saldremos
victoriosos.
Respaldamos de forma
absoluta las palabras expresadas por nuestro invicto
Comandante en Jefe en la Plaza de la Revolución
el Primero de Mayo, y sabremos ocupar en cada laboratorio,
planta de producción, taller, frente a las computadoras,
junto a los obreros y técnicos y a todo el pueblo
trabajador la posición que nos corresponda porque
creemos firmemente que ese mundo mejor no solamente
es posible, sino que trabajamos para hacerlo posible.
Al llamado de Fidel “
Hasta la victoria siempre”, le respondemos:
Para lo que sea, donde sea y como sea.
Comandante en Jefe ¡Ordene!
|