Central de
Trabajadores
de Cuba

Sindicato Nacional
de Trabajadores de las Ciencias
 
 
CONGRESOS

Convocatoria al Congreso Constituyente del Sindicato Nacional de Trabajadores de las Ciencias / Informe Central al II Congreso / Documento Base II Congreso / Programa del III Congreso / Documento Base III Congreso

Informe Central al III Congreso.
Introducción / La batalla de ideas: reto cotidiano para los trabajadores de las ciencias / Funcionamiento orgánico y vida interna del Sindicato

Informe Central al III Congreso

Introducción

El III Congreso del Sindicato Nacional de Trabajadores de las Ciencias se efectúa en una situación internacional mucho más compleja o incluso más que la vivida en los últimos años. El giro hacia la unipolarización creciente de las relaciones internacionales, ocurrido a partir de la debacle del socialismo en Europa Oriental y la extinta URSS, ha adquirido matices sumamente graves y peligrosos para la existencia misma de la humanidad. El imperialismo norteamericano ha desatado abiertamente una política agresiva cada vez más aventurera, desafiante de las normas políticas y éticas más elementales establecidas por la comunidad internacional, con nuevas y peligrosas expresiones del fascismo más feroz.

Peligran los cimientos de la Organización de Naciones Unidas, la arena internacional deviene objeto de decisiones unilaterales, encaminadas a someter al mundo a la hegemonía norteamericana y con ello a la disposición imperial de los escasos recursos con que cada vez menos cuenta el planeta. Las consecuencias globales negativas de esta perversa política guerrerista son realmente impronosticables en sus exactas dimensiones cuantitativas. Para nosotros constituyen no simplemente una amenaza sumamente real e inmediata, sino además y ante todo, un reto a nuestra capacidad de hacerle frente sin claudicaciones, con la sabiduría, la lealtad a los principios, la eficacia organizativa y la vitalidad, riqueza y creatividad que en nuestros ideales y prácticas humanistas ha sembrado la obra histórica de la Revolución cubana y el pensamiento estratégico del Comandante en Jefe, que ha llamado a las masas en todo el planeta a enfrentar tan nefasta política y encabezando esta batalla, estará el pueblo cubano.

Vivimos en un mundo donde se agudizan las desigualdades sociales, crece el abismo absoluto y relativo no sólo entre pobres y ricos, sino entre países desarrollados y aquellos que no entran en el “reino de los elegidos”. El denominado primer mundo ha renunciado a la hoja de parra de su antaño pretendido papel civilizador. Hoy se aplican y pretenden justificar moral y jurídicamente en el mundo las políticas xenofóbicas y racistas más aberrantes y antihumanas. Existe un orden económico internacional marcada y crecientemente injusto, el cual se intenta fortalecer mediante la imposición del ALCA a los pueblos de nuestro continente.

Se produce asimismo un proceso de diferenciación indetenible en materia de conocimientos y de capacidad científica y tecnológica entre el mundo desarrollado y la mayor parte de la humanidad, lo que conduce al incremento de las diferencias de poder económico, político y cultural. La ciencia contemporánea hoy se debate en la contradicción cada vez más aguda que existe entre el carácter crecientemente social de la producción de sus resultados y la naturaleza privada de su apropiación.

A pesar de las contradicciones interimperialistas y las medidas norteamericanas encaminadas a socavar a la Unión Europa como su competidora integral en términos de hegemonía, se acelera el proceso de concentración transnacional. Éste implica una consolidación tanto del injusto proceso de apropiación por una minoría de privilegiados de los precarios recursos del planeta, como de la dominación económica, militar, cultural y política de las potencias capitalistas más desarrolladas sobre los pueblos que constituyen la mayor parte de la humanidad. Para ello se apoyan en los mecanismos económicos y financieros internacionales, y cada vez con mayor frecuencia, en la guerra encaminada al saqueo y la ocupación militar. El impacto resultante sobre la naturaleza en términos biosociales del ser humano es, naturalmente, brutal.

Los efectos sociales profundamente negativos de las políticas neoliberales tales como la desocupación, la precarización del trabajo, la creciente marginación de nuevos sectores sociales antiguamente ocupados, la exclusión de continentes enteros del sistema de la economía internacional, la pobreza más extrema, el abandono de la salud pública y la educación son las realidades que viven hoy millones de personas, quienes dejan de existir literalmente para la actividad esencial que los caracteriza como especie. Al mismo tiempo se efectúa una ofensiva global contra los distintos movimientos sindicales, lo cual tiende a debilitar y descalificar política y socialmente a esta fuerza histórica como agente de cambio creador, como canalizador de los intereses de las grandes mayorías y mecanismo de la participación popular en el destino de los pueblos. Se persigue su socavamiento, cuando no su desaparición, frente a los dictados del mercado y del capital.

Sin embargo, la experiencia histórica que nos arrojan los últimos acontecimientos ocurridos en nuestro continente y en las Mecas del capitalismo, evidencia la capacidad de resistencia y el creciente espíritu del pueblo, de los trabajadores, enfilado contra este injusto orden de cosas tanto en el plano interno como en el ámbito internacional.

Hoy más que nunca, como ha señalado el compañero Fidel, es imprescindible sembrar ideas, demostrar con la palabra y la acción que otro mundo no sólo es necesario, sino que es posible. En ello un papel protagónico nos corresponde a nosotros, los trabajadores de las ciencias, quienes estamos llamados a enfrentar los retos globales y locales con todas nuestras potencialidades cognitivas, prácticas y morales. Ocupamos por derecho propio un lugar de primer orden en la batalla de ideas que libra nuestro pueblo para continuar llevando adelante con éxito el proyecto independentista, emancipador social y dignificador humano en que estamos empeñados, así como para defender y colocar en el lugar que merecen en el mundo los intereses de los oprimidos y humillados.

Dada la compleja situación internacional en la que se encuentra inmersa nuestra sociedad y la humanidad en su conjunto, el significado sobre nuestro aporte adquiere matices más decisivos y relevantes. La agudización del bloqueo yanqui hace más complejas, duras e inciertas las condiciones del intercambio comercial y de toda índole, con el resto del mundo, lo cual repercute directamente sobre nuestra vida cotidiana. Sin la participación calificada, consciente, informada y creativa de los trabajadores de las ciencias y de conjunto con el resto de los sectores de nuestro pueblo, no puede concebirse el desarrollo exitoso de nuestros propósitos socialistas.

A la comunidad científica cubana le corresponde no sólo promover el desarrollo de la ciencia y la técnica en beneficio de nuestro pueblo y la humanidad, sino además, la alta responsabilidad de contrarrestar y combatir los efectos nocivos que también ocurren como resultado de estos adelantos. Nos referimos a la degradación del medio ambiente y a las catástrofes tecnológicas y de otro orden que el empleo inadecuado, inescrupuloso, malintencionado o simplemente erróneo, que las conquistas de la ciencia y la técnica pueden acarrear. Esto se refiere de manera fundamental a la utilización de las mismas como medios y métodos para las guerras de agresión y saqueo, particularmente las armas de destrucción masiva y los distintos medios convencionales y no convencionales desarrollados por las grandes potencias imperialistas para imponer su hegemonía.

El ejemplo de nuestros Cinco Compatriotas injustamente encarcelados por el gobierno norteamericano constituye para los trabajadores de las ciencias un acicate en el cumplimiento de nuestro deber. Hemos contraído conscientemente el compromiso de luchar por hacerlos regresar a la Patria y contribuido a transformar la opinión pública internacional a través de las relaciones con nuestros homólogos de diferentes países, especialmente Estados Unidos, con el fin de informar la verdad. Esto ha constituido un objetivo individual y colectivo de toda nuestra comunidad científica. El haber realizado aclaraciones sobre este asunto en cada encuentro, visita o evento en que fue posible, nos ha permitido sumar a muchos interlocutores en este propósito.

Esta compleja situación internacional ha estado presente a lo largo del período transcurrido desde el quince de enero del 2002, fecha en que convocamos a nuestros trabajadores desde las bases sindicales, para la celebración del Tercer Congreso de nuestro sindicato, y ha estado presente en los análisis realizados, primero en las reuniones de balance celebradas a este nivel y posteriormente en las conferencias provinciales, donde se puso de manifiesto la actitud y el pensamiento de nuestros afiliados y la decisión de continuar contribuyendo a la construcción del socialismo en nuestra Patria, y la disposición de defender nuestra soberanía e independencia al precio que sea necesario y demostrar así las enormes fortalezas del sistema social que defendemos.

Especial connotación ha tenido para nuestros colectivos al desarrollar este amplio proceso participativo, que haya tenido lugar en el año que celebramos dos efemérides de elevada significación, como lo son el sesquicentenario del natalicio de José Martí y el 50 Aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes a lo que se añade de modo muy especial, la conclusión del Congreso el 31 de mayo, fecha en que se cumplen 126 años del natalicio del sabio cubano Juan Tomás Roig.

Con este informe pretendemos evaluar el período transcurrido desde la realización del II Congreso en diciembre de 1997 hasta la fecha. No es nuestro propósito hacer una descripción de todo lo realizado hasta el momento, sino detenernos en los aspectos más relevantes del trabajo, dirigiendo el énfasis hacia aquellos asuntos que requieren una atención especial.

Por eso este Congreso se convierte en un evento de relevancia particular para nuestra organización, pues nos corresponde examinar con objetividad y profundo espíritu crítico las líneas fundamentales de trabajo así como perfilar las estrategias necesarias para la nueva etapa. Identificamos como momentos claves la participación de nuestras organizaciones de base en el proceso de perfeccionamiento de las unidades de ciencia y técnica, las empresas, y del sistema todo de ciencia e innovación tecnológica del país.


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