Informe Central al II Congreso del SNTC

"La base de un desarrollo impetuoso en los años futuros
debe fundamentarse en una ciencia cada vez más desarrollada"
Che

Introducción

Compañeros delegados e invitados:

La comunidad científica cubana organizada en el Sindicato de Trabajadores de las Ciencias da inicio hoy a su Segundo Congreso.

Realizamos este evento en un año particularmente significativo. Trascendentales eventos a lo largo de estos meses han impactado a nuestro pueblo. Entre ellos se encuentran:

- el XIV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes;

- el V Congreso del Partido Comunista de Cuba;

- las jornadas de tributo al Che y sus compañeros a 30 años de su muerte;

- las elecciones a delegados a los Órganos Locales del Poder Popular.

Todos y cada uno de ellos han contribuido a fortalecer sentimientos de pertenencia, fervor y orgullo patrio; a precisar la firmeza de nuestras convicciones y la estrategia de continuidad de esta inmensa obra revolucionaria a las puertas de su 39 aniversario.

En el plano internacional las políticas neoliberales prácticamente se han universalizado y se pretende convertirlas en un nuevo dogma económico. La riqueza se concentra aceleradamente en un número cada vez más reducido de países y personas. Millones de trabajadores en los países, tanto desarrollados como subdesarrollados, se ven empujados al desempleo.

Estas políticas incrementan la fuga de cerebros y la pérdida del escaso potencial que los países pobres han logrado alcanzar.

El desarrollo de las empresas transnacionales y de los bancos internacionales tienden a limitar el papel de los Estados y amenaza con convertirlos en supragobiernos.

El extraordinario avance de las telecomunicaciones y de la cibernética crea condiciones para el desarrollo vertiginoso de las ciencias; pero dadas las condiciones internacionales contemporáneas encierra al mismo tiempo el riesgo del aplastamiento de las culturas nacionales, la universalización de los códigos culturales del capitalismo, la imposición de sus patrones de consumo e ideología.

Los avances de la ingeniería genética y la biotecnología otorgan al ser humano poderes hasta hace pocas décadas insospechados.

Estas nuevas capacidades de intervención en la naturaleza y sobre el propio hombre plantean a la Ciencia nuevos y trascendentales problemas éticos relacionados con sus fines, alcances y procedimientos. Nunca como en este momento la Ciencia ha requerido tanto de la moral y de asumir una ética que tenga como eje lo mejor de la esencia humana.

El deterioro progresivo de los sistemas medioambientales por los efectos acumulativos de la explotación indiscriminada de los recursos naturales deviene amenaza para el futuro de todas las especies, incluyendo la humana.

La concentración del poder económico y militar en un pequeño puñado de Estados alimenta la pretensión de imponer al mundo un modelo único de organización política, social y cultural; un mismo patrón con el cual se pretende juzgar la vida de todos los pueblos.

En el plano nacional nuestro país lleva a cabo una lucha heroica por continuar su desarrollo con soberanía y equidad en esas nuevas circunstancias internacionales, enfrentando un irracional bloqueo que en estos momentos persigue esencialmente detener el proceso de reorganización de las relaciones internacionales cubanas, mediante el empleo de instrumentos como la Ley Helms-Burton y la obstaculización del proceso inversionista, entre otros muchos.

En el terreno político intentan subvertir el régimen socialista y rediseñar la sociedad cubana según sus intereses.

A esto se suman las intenciones del llamado "Carril II", con el que la política norteamericana trata de propiciar la subversión del régimen social y político de Cuba, a través del empleo de los mecanismos internacionales para el desarrollo del intercambio científico (financiamiento de proyectos, becas, estancias de investigación, contactos entre científicos).

Tal política, aunque impacta al sector científico, no va enfilada sólo contra él, sino contra toda nuestra sociedad a todos los niveles, en la esfera de los cuadros, instituciones políticas, académicas, militares, culturales, religiosas, etc.

A despecho del imperialismo muchos en todo el planeta aún resuenan con la victoria de Cuba en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde mayoritariamente de forma progresiva y aplastante el mundo condenó el injusto y criminal bloqueo impuesto por el gobierno norteamericano y admiró la presencia de Fidel en la VII Cumbre Iberoamericana en pos de la unidad y la equidad.

Contra pronósticos de todo tipo Cuba ha iniciado un seguro proceso de recuperación económica con justicia social, alternativa posible para los pueblos del mundo. El mismo requiere del incremento progresivo y sostenido de la eficiencia, la competitividad de la economía y el desarrollo permanente de nuestra ideología e identidad nacional.

Cuando en marzo de 1992 se gesta nuestra organización sindical con la presencia de nuestro Comandante en Jefe, muchas misiones y tareas esperaban el quehacer de este “Sindicato integrador". Hemos llegado hasta hoy transitando por una de las más complejas y difíciles etapas de nuestro país.

¿Cuánto hemos avanzado? ¿Cuánto de realidad tiene ya la estrategia integradora del trabajo científico? ¿Qué ha pasado con la doble afiliación?

Estas y muchas más interrogantes nos convocan hoy. La reflexión crítica sobre el lustro transcurrido en el trabajo sindical debe arrojar luz para corregir errores, gestar nuevas misiones y prepararnos para asumir el presente en mejores condiciones, abordar con eficiencia el trabajo perspectivo y dar la bienvenida a un nuevo siglo confiados en la Ciencia cubana, sus científicos y trabajadores como importantes pilares del desarrollo económico, social, humano y político.

La Integración: misión principal del Sindicato de Trabajadores de las Ciencias

La constitución de este Sindicato por iniciativa del Comandante en Jefe tuvo como objetivo principal la creación de una nueva fuerza integradora capaz de contribuir al logro de un empleo más racional de los recursos humanos, técnicos y materiales, así como de garantizar la más rápida introducción y generalización de los resultados científico-técnicos, apoyándose para ello en las potencialidades movilizativas y el amplio poder de convocatoria inherentes al movimiento sindical. La experiencia práctica ha refrendado la validez del pensamiento de Fidel al promover la creación de esta organización sindical de nuevo tipo.

nuestro Comandante en Jefe, muchas misiones y tareas esperaban del quehacer de este “Sindicato integrador". Hemos llegado hasta hoy transitando por una de las más complejas y difíciles etapas de nuestro país.

¿Cuánto hemos avanzado? ¿Cuánto de realidad tiene ya la estrategia integradora del trabajo científico? ¿Qué ha pasado con la doble afiliación?

Estas y muchas más interrogantes nos convocan hoy. La reflexión crítica sobre el lustro transcurrido en el trabajo sindical debe arrojar luz para corregir errores, gestar nuevas misiones y prepararnos para asumir el presente en mejores condiciones, abordar con eficiencia el trabajo perspectivo y dar la bienvenida a un nuevo siglo confiados en la ciencia cubana, sus científicos y trabajadores como importantes pilares del desarrollo económico, social, humano y político.

El Sindicato posee vías propias para promover esta acción integradora desde un ángulo diferente y con gran alcance. El trabajo con los afiliados y dirigentes sindicales, la capacidad de convocatoria a todas las instituciones de la comunidad científica y también al sector empresarial, la condición de doble afiliación de la mayor parte de nuestros afiliados y las relaciones que el Sindicato de las Ciencias debe establecer con el resto de los Sindicatos para facilitar la vinculación entre los productores-introductores y los investigadores, en aras de acelerar la introducción y generalización de los resuflados, son algunos de los aspectos que facilitan la acción integradora desde una perspectiva sindical. A ello se une el resorte de la emulación socialista, orientada a alentar y estimular la integración

Durante estos cinco años hemos desarrollado algunas acciones para promover este proceso.

La celebración de Activos y Talleres Científico-Sindicales sobre temas diversos en nuestras provincias constituye un ejemplo positivo de la actividad sindical realizada en esta dirección; la cual a su vez ha de ser perfeccionada en el próximo período mediante la incorporación a estos activos y talleres de los dirigentes sindicales de las entidades productivas introductoras.

Otros resultados positivos relacionados con el cumplimiento de la misión integradora han sido la celebración de las plenarias de dirigentes de todas las organizaciones sindicales de base como vía para fomentar relaciones de trabajo entre ellos, así como las propias relaciones que se han establecido con los sindicatos y organismos estatales del sector productivo y la participación sistemática de la dirección sindical en las reuniones de los Polos Científicos.

No obstante lo anterior, muchas son las vías que aun quedan por explotarse y ser perfeccionadas para, de una parte, lograr potenciar nuestra capacidad científica y tecnológica en aras de alcanzar resultados de mayor impacto con racionalidad, eficiencia y rapidez; y de otra, conquistar una integración más efectiva entre investigadores y productores mediante la acción conjunta con los sindicatos restantes.

Se hace entonces necesario sistematizar la celebración de Talleres y Activos que promuevan aun más la integración interinstitucional y entre todos los eslabones del ciclo investigación-producción-comercialización, pero con la decisiva participación de los sindicatos respectivos.

Asimismo, el Sindicato debe trabajar más activamente para apoyar la labor integradora de los Polos y promover la interrelación entre ellos a través del concurso de los dirigentes sindicales de las instituciones que participan.

La ciencia y la innovación tecnológica: fortalezas de la Revolución cubana.

En los cinco años transcurridos desde la constitución de nuestro Sindicato los trabajadores de las Ciencias hemos participado en importantes tareas, entre las que se destacan:

· La consolidación del Polo Científico-Productivo del Oeste como elemento de integración de las ramas de la Biotecnología, Industria Médico-Farmacéutica y Agropecuaria, en la búsqueda de la competitividad internacional y como vía de obtención de ganancias para el autofinanciamiento de sus actividades de desarrollo.

· La creación de otros 14 Polos Científicos Territoriales en el resto del país, los cuales, junto al del oeste de la capital, el de Humanidades y el Científico-Industrial, integran 455 instituciones, entidades y grupos de trabajo, que abarcan a más de 23 mil profesionales y técnicos.

· La creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente y la reorganización de la Academia de Ciencias de Cuba, con su nuevo carácter de organización académica y consultiva.

· La transformación del Fórum de Piezas de Repuesto, Equipos y Tecnologías de Avanzada en Fórum Nacional de Ciencia y Técnica, con una amplia y entusiasta participación de nuestros afiliados.

· La puesta en marcha de un nuevo Sistema de Ciencia e Innovación Tecnológica que aunque incompleto, crea las bases para el desarrollo de una modalidad novedosa de planeamiento estratégico.

A pesar de las limitaciones impuestas por el período especial se han mantenido funcionando las 222 instituciones dedicadas a la investigación-desarrollo y se construyeron y pusieron en marcha importantes instituciones de investigación, como el Centro de Inmunología Molecular, el Centro de Isótopos, el Centro de Protección e Higiene de las Radiaciones, el Centro de Desarrollo de la Montaña, el Centro de Biofísica Médica y de Inmunología Molecular de Santiago de Cuba, los Institutos de Biotecnología de las Plantas de Villa Clara y Ciego de Ávila y el Centro de Bioactivos Químicos de Villa Clara.

A ello hay que añadir el hecho de que durante estos años de fuertes restricciones económicas se incrementó la investigación universitaria, lográndose además preservar el potencial científico humano creado por la Revolución.

A su vez, este potencial científico del país ha venido contribuyendo a desarrollar cientos de proyectos estructurados en el nuevo Sistema Nacional de Ciencia e Innovación Tecnológica a través de los 15 Programas Nacionales, 80 Programas Ramales y 86 Territoriales.

Entre los resultados alcanzados durante estos años se destacan en el campo de la Biotecnología y la Industria Médico-Farmacéutica la culminación e introducción en el proceso productivo de más de 460 formas terminadas de medicamentos que sustituyen importaciones y el registro de 158 productos; los avances en el desarrollo y producción de vacunas que incluyen incremento de la eficiencia productiva y profundización en estudios de terreno de la Vacuna Antimeningcoco BC, única en el mundo, la combinada ABC y la Vacuna Recombinante de la Hepatitis B, además de resultados parciales importantes en las vacunas contra el SIDA y el cólera, en fase de ensayos clínicos, así como en las de dengue, haemophilus y las terapéuticas contra el cáncer; el manejo de la tecnología para la obtención de anticuerpos monoclonales; la terminación e introducción de más de 40 juegos diagnosticadores para enfermedades transmisibles y no transmisibles, así como para la certificación de sangre y la fabricación de importantes hemoderivados a partir de la donación voluntaria de sangre; el perfeccionamiento de la estreptoquinasa y los interferones, de amplia demanda nacional e internacional y la producción de equipos médicos de alta tecnología, como los de inmunoensayo con la tecnología SUMA, la serie Neurónica, Cardiocid, Diramic.

Por otra parte, la actividad agropecuaria se ha visto favorecida con la construcción de la combinada cañera KTP-2M; el fortalecimiento y la generalización del sistema de micropropagación en biofábricas de plátano, caña, papa, piña y otros cultivos, alcanzándose una capacidad de 60 millones de bioplantas; los nuevos sistemas de propagación de plantas en vitro; las nuevas técnicas de diagnóstico de plagas y enfermedades en plantas y animales, así como el control y lucha contra las mismas; el diagnóstico y control de entidades cuarentenadas introducidas deliberadamente al país como parte de la escalada de agresiones biológicas que ha desatado el imperialismo yanqui; el desarrollo del conjunto de vacunas veterinarias como Leptospira polivalente porcina, Babesia bovis y otras; las técnicas modernas para la clasificación genética de los suelos y registros de su fertilidad, a lo que se unen acciones de recuperación y protección de los mismos; así como con el incremento del uso de biopesticidas y biofertilizantes, para cuya producción se han criado 200 centros.

No pueden dejar de mencionarse la introducción de un conjunto de resultados que contribuyeron al incremento de la producción de petróleo crudo cubano y su posterior asimilación industrial, así como la introducción de nuevas tecnologías en la industria del níquel. Los afiliados de los centros de investigación en el campo de la construcción han propiciado la edificación de viviendas con el sistema SimplexSandino y la producción de losas Spiroll racionalizadas, encontrando también soluciones para la impermeabilización de cubiertas, el ahorro de materiales y la sustitución de aditivos.

Por otra parte, hemos contribuido decisivamente a los estudios de la diversidad biológica del país
y de la predictibilidad y evaluación de impactos de los eventos ENOS que afectan nuestro clima.

En el campo de las Ciencias Sociales y Humanísticas se destacan los estudios que hemos realizado sobre el pensamiento revolucionario y la ideología de la Revolución cubana, el sistema político y la participación popular en la actividad social, las disímiles consecuencias de las tendencias demográficas, las características de la familia, la distribución territorial de la población y la migración interna hacia la Capital y en el resto del país; así como la caracterización del potencial migratorio externo cubano, la determinación de manifestaciones conductuales asociadas al turismo y el análisis de la estructura socio-clasista cubana y los trabajos de investigación-acción para promover el desarrollo comunitario.

Los afiliados de los centros vinculados al perfeccionamiento de la actividad pedagógica y económica han contribuido durante el período a la caracterización de la generación infantil cubana y a la evaluación de diferentes escenarios económicos y sociales.

El conocimiento a profundidad de la historia local y patria, así como la difusión del ideario de Martí y Fidel han sido objeto de exhaustivo tratamiento por parte de los centros afines durante estos años.

En esta etapa también hemos propiciado detallados análisis sobre la situación ambiental del país, lo que ha permitido controlar el 30 por ciento de las fuentes de contaminación identificadas. En la actualidad se estudian importantes ecosistemas y se ha concluido el estudio de la biodiversidad, continuándose acciones de recuperación y áreas protegidas. Asimismo trabajamos en las actividades educativas, regulatorias y de protección ambiental orientadas a la conservación de la biodiversidad.

Los afiliados al Sindicato de las Ciencias hemos participado en la reestructuración y racionalización de la infraestructura científico-técnica vinculada al desarrollo de la energía nuclear y su uso pacífico, con una amplia aplicación más integrada a los programas principales, como los de salud, biotecnología, agricultura y también en la industria.
Los trabajadores de las Ciencias hemos intervenido activamente en la preparación del país para el acceso a las autopistas informáticas de alcance global y en la puesta en marcha de los servicios de INTERNET, cuya trascendencia se hará cada vez más visible para toda la comunidad científica y la economía nacional. La producción nacional de información especializada en soporte electrónico, así como el desarrollo de programas de computación y el uso de técnicas de multimedia en CD-ROOM han contribuido al desarrollo del país y a introducirnos en el mercado. Hemos coadyuvado a la modernización de nuestra actividad relacionada con la propiedad industrial y se procesaron y concedieron más de 130 solicitudes de Registro de Invención a entidades nacionales en esta etapa.

Los resultados alcanzados por la Ciencia en el país se explican en primer lugar por la decidida y sostenida voluntad política del Estado cubano, a pesar de las difíciles condiciones económicas del período especial. La dedicación y calidad humana de nuestros afiliados y la calificación y superación profesional que hoy muestra nuestro potencial científico gracias a la Revolución son otros de los factores importantes que han permitido alcanzar tales logros. Por otra parte, la adecuada dirección del intercambio académico con el exterior ha sido beneficiosa también, razón por la cual el Sindicato continuará velando porque este intercambio responda a las necesidades institucionales a la vez que redoblará esfuerzos para promover la mayor preparación e integralidad político-ideológica de quienes participen en este proceso.

Los logros alcanzados no impiden que apreciemos que nuestra acción sindical a través de la participación en los Consejos de Dirección y Científicos de nuestras instituciones es aun débil en lo que se refiere a evaluar la marcha de los compromisos institucionales contraídos en materia de proyectos, registros, solicitudes de licitación y patentes, publicaciones, control del aseguramiento de la calidad, etcétera. Asimismo, es aun insuficiente la vigilancia sindical sistemática de los planes de superación individuales, y en especial los relativos al desarrollo de los jóvenes, fundamentalmente los que integran la reserva científica de nuestras instituciones, sobre todo ante la inminente transformación que presupone la aprobación y puesta en práctica del nuevo Subsistema de Gestión de los Recursos Humanos, para lo cual el Sindicato debe comenzar a prepararse.

Se requiere entonces mejorar el trabajo sindical de base dirigido a la evaluación sistemática del estado de los proyectos de ciencia, asimilación e innovación tecnológica y de otros resultados planificados, así como de los planes de superación individuales con la finalidad de situar a nuestras organizaciones sindicales de base en el centro de la atención a la actividad científicotecnológica.

Estamos también obligados a fortalecer la labor encaminada al desarrollo de los jóvenes que ingresan a nuestros colectivos, en particular los de la reserva científica, así como continuar influyendo en la aplicación adecuada de los conceptos expresados por nuestro Comandante en Jefe, que dieron origen al surgimiento y desarrollo de esta importantísima fuerza humana con la que cuentan muchas de nuestras instituciones.

El Sindicato se percata de la necesidad de elevar su influencia para que los Organismos de la Administración Central del Estado refuercen su atención a las instituciones científicas y al personal que en ellas labora, como vía indispensable para alcanzar los resultados económicos y productivos que cada rama de la actividad demanda. Esta mayor atención y las relaciones sistemáticas de trabajo que de hecho conllevan, contribuirán a que la ciencia se convierta en una herramienta cotidiana de dirección para la toma de decisiones a nivel de los organismos y empresas.

Resulta provechoso además que para el próximo período sindical de mandatos los Comités Provinciales incrementen sus relaciones de trabajo a través de convenios de colaboración u otras vías con las delegaciones provinciales y las Agencias del CITMA, las Direcciones de Ciencia y Técnica de los OACE, así como los Polos Científicos y los diferentes Frentes Territoriales


La vocación social y humanista de la Ciencia cubana.

Nuestro movimiento sindical está sólidamente colocado en la tradición humanista revolucionaria de la Ciencia cubana, que sostiene como finalidad esencial del trabajo de investigación el aporte al bienestar común en beneficio de las mayorías trabajadoras.

Mucho se ha avanzado en la aplicación a la práctica de los resultados de las ciencias, pero lo alcanzado es aún insuficiente y dista mucho de tener el nivel requerido.

En este sentido el Sindicato debe elevar su eficacia en el papel de integración que le corresponde, propiciando el diálogo entre investigadores y productores, contribuyendo a la identificación de las demandas más importantes de la práctica social y a que las investigaciones respondan a las mismas, siguiendo de cerca el proceso de introducción de los resultados y colaborando en la solución de los escollos que se presentan ante esta tarea.

Esta misión solo puede cumplirla adecuadamente si construye y mantiene nexos sistemáticos entre los actores de las distintas fases del proceso; necesidad-investigación-solución tecnológica-producción-distribución-beneficio social.

Desde el punto de vista sindical ello exige también profundizar en la noción amplia de colectivo de investigación, tratando de involucrar articuladamente en su actividad a los que se ocupan profesionalmente del trabajo de investigación y a aquellos que se enfrentan a los problemas concretos de la producción y los servicios y buscan con creatividad las soluciones más eficientes.

Corresponde a nuestro Sindicato un importante papel aún no desplegado en toda su potencialidad en la divulgación y comprensión de los propósitos de las BTJ, la ANIR y el Movimiento del Fórum de Ciencia y Técnica y en la estimulación de la participación en ellas, como espacios privilegiados para enlazar sabiduría popular y conocimiento científico.

Superación y preparación del relevo.

La superación constante de los trabajadores vinculados a la actividad científico-técnica es un derecho y un deber por cuyo cumplimiento el Sindicato debe velar. Ella es garantía del mantenimiento de la calidad y de la formación del relevo.

Aunque cada centro tiene sus características y algunos han avanzado más que otros, es posible identificar puntos débiles en esta dirección, sobre los que el Sindicato debe accionar:

-La superación individual no siempre parte de un diagnóstico preciso, de un balance entre la función a desempeñar y las carencias de conocimiento.

-Aun cuando se realice este diagnóstico, es frecuente que no se diseñe un plan de superación por tareas y a plazos adecuados, y menos que se incluya un mecanismo de control que permita medir a partir de resultados concretos los avances que se realicen.

-Es común que estos planes se concentren en los investigadores y no se trace una estrategia que incluya a todo el personal de los centros de investigación, olvidando la importancia de sus funciones para el colectivo.

-Con demasiada frecuencia se desaprovecha la experiencia acumulada por los investigadores de las categorías superiores y no se les asignan tareas en la docencia y atención directa a la reserva y los jóvenes en general.

-Además de estos aspectos deficitarios señalados es necesario continuar trabajando por mantener una estrecha vinculación entre la docencia superior (de pre y posgrado) y la investigación, garantizando que la primera se nutra sistemáticamente de los logros de la segunda; perfeccionar los mecanismos de selección de la reserva científica, de su formación acelerada y utilización posterior dentro de la investigación.

El relevo generacional garantiza la continuidad científica. Es por ello que el Sindicato debe continuar prestando especial atención al perfeccionamiento de la estrategia de selección y desarrollo de la misma, en el sentido de asegurar que lleguen a la labor científico-técnica quienes posean las cualidades esenciales básicas requeridas para ella, y se acelere la formación integral de los talentos jóvenes como medio de su más rápida inserción en las tareas de investigación y producción.

El concepto de reserva científica, formulado por el Comandante en Jefe, solucionó uno de los problemas más serios que afrontábamos en las instituciones de los polos científicos en este ámbito. Posibilitó la captación de jóvenes con excelentes cualidades, altos rendimientos académicos y disposición para trabajar. El 15 de enero Fidel nos subrayaba:

"...que no los consideraran como un incremento de plantilla, sino realmente como una reserva de compañeros que continúan preparando para cuando de nuevo cobre impulso el trabajo de la investigación científica."

Debemos señalar que durante esta etapa se han manifestado insuficiencias en la atención, preparación y ubicación de estos jóvenes. En consecuencia, el Sindicato debe intensificar aún más la atención a los mismos y desplegar un enfoque necesariamente diferenciado a partir de sus necesidades, intereses y motivaciones particulares. El trabajo ha de ser más profundo y sistemático, velándose por la comprensión de los dirigentes administrativos y sindicales en cuanto a la responsabilidad que les atañe en la preparación y atención de los jóvenes en general, y en particular de la reserva científica, dado el papel a ella conferido.

La colaboración internacional en el ámbito de las ciencias.

El intercambio con la comunidad científica internacional cumple tres funciones básicas:

Mantenernos actualizados de los avances científicos en el mundo y nutrirnos de ellos, asimilándolos críticamente; divulgar en esa comunidad nuestros propios avances y nuestros enfoques sobre los fines sociales de la ciencia y la ética científica; y coadyuvar a la obtención de ingresos a través de la comercialización de resultados de investigación y servicios científico-técnicos.

Es preocupación del Sindicato que en cada centro exista una estrategia de colaboración internacional, basada en la misión de la institución, que parta de identificar los centros y eventos de avanzada en el mundo afines a su actividad, y donde se considere la participación de los investigadores según su desempeño y sus necesidades de actualización y superación.

El Sindicato se pronuncia contra los intentos por manipular el intercambio científico desde el exterior y así pretender dirigir la política científica nacional y la conducta social de nuestros científicos mediante la labor ideológica de las agencias del imperialismo.

La doble afiliación: un nuevo método de trabajo en la labor sindical

En la clausura del VII Congreso del SNTECD el Comandante en Jefe planteó la necesidad de crear un Sindicato que agrupara a los trabajadores de las Ciencias. En ese sentido expresó:

"...No es posible y menos todavía en este período especial la ausencia de un Sindicato de los trabajadores científicos.

No es posible cuando uno ve el trabajo que hace y puede hacer el Sindicato en el impulso a las actividades.

No planteo que dejen de ser del otro Sindicato ni de este, lo que planteo es una doble pertenencia.

Planteo que debemos crear un Sindicato de los Trabajadores de las Ciencias que la CTC organice; y lo digo en período especial cuando estamos ahorrando. Se vuelve una necesidad en este período que vayamos a la creación de un Sindicato de los Trabajadores de las Ciencias , aunque todos los que están aquí sigan aquí; pero estén en dos sindicatos...

Creo que no debemos debilitar a ninguno de los Sindicatos que tenemos; no debemos debilitar a este, por ejemplo quitándoles a los Trabajadores de las Ciencias , aunque la Ciencia en el plenario de ayer ni se mencionó, a decir verdad...

...que tengan la doble pertenencia, que no pierdan los vínculos que tienen allá con la rama y el Sindicato, pero que hagan un Sindicato de Trabajadores de las Ciencias..."

La interpretación de esta idea ha sido uno de los retos más importantes y a la vez completo que
enfrentó la dirección del naciente Sindicato, y para ello se han puesto a prueba diferentes vías y fórmulas: pues quedó claramente definido que realmente se trata de un nuevo método de trabajo en el movimiento sindical cubano, dirigido hacia un objetivo más abarcador y estratégico: la integración de la Ciencia.

En esta idea está claro también un profundo sentido ideológico, que tiene mucho que ver con los sentimientos de modestia y sencillez que el Comandante reclama de los científicos.

La instrumentación práctica y la interpretación más conveniente de la doble afiliación han sido sin lugar a dudas el asunto más debatido en estos cinco años, en todos los eventos, reuniones y actividades que con la presencia de dirigentes sindicales de base ha celebrado el Sindicato en sus instancias provinciales y nacional; y es a la vez la cuestión con la cual hemos sentido mayor nivel de insatisfacción.

Por tratarse de un enfoque de trabajo totalmente nuevo, en su materialización han incidido incomprensiones, pero siempre ha estado presente en el ánimo de todos los dirigentes del Sindicato de las Ciencias la intensa labor persuasiva y la enorme necesidad de sistematicidad que tienen que asistirnos para el éxito de este concepto.

El sentido de la doble afiliación no puede estar reñido en ningún caso con el principio de que la célula básica del Sindicato la constituyen las secciones y burós sindicales, que nuclean a los afiliados en cada colectivo y constituyen el marco donde actúan los dirigentes, electos democráticamente para que los representen. Todo ello parte de un principio básico: la unidad de los trabajadores y de su organización. Por tanto el trabajador está afiliado a una sola sección sindical.

Nuestro funcionamiento ha representado una forma novedosa y creativa dentro del trabajo sindical, pues ha implicado que sobre una misma organización de base interactúen dos Sindicatos diferentes.

No pueden negarse avances en este propósito, pero estamos precisados a otorgarle al mismo un contenido específico que se enfile esencialmente hacia la introducción de los resultados y el perfeccionamiento de la producción y los servicios. Esto solo puede lograrse con la acción coordinada de ambos Sindicatos en los niveles donde se generan la orientación y control de las tareas que debe acometer la organización sindical de base.

La incorrecta comprensión de este método nos ha conducido como norma a la repetición de tareas, la citación excesiva a dirigentes de base y a la reducción de la presencia del otro Sindicato en los colectivos al interés por el desempeño de las tareas menos atractivas y no medulares para la institución, lo cual crea confusiones y desvirtúa el verdadero sentido del trabajo que de conjunto debemos realizar.

Hacia este objetivo es que debemos dirigir las acciones, de modo que el Sindicato de las Ciencias constituya dentro del movimiento sindical y entre sus estructuras un verdadero elemento integrador de las Ciencias. Hemos de lograr de conjunto que todos los trabajadores comprendan la real necesidad de apropiarse de los conocimientos científico-técnicos y aquilaten en su justa dimensión este requerimiento como fórmula efectiva para aproximarnos cada vez más a esa economía eficiente y competitiva a que hacen referencia las tesis del XVII Congreso de la CTC y del V Congreso del PCC.

Es nuestra apreciación que debe ser la CTC en su papel de coordinador y rector del trabajo sindical quien debe conducir este análisis, al que tampoco escapan las propias esferas especializadas que deben definir en las diferentes instancias, fundamentalmente en las provinciales, la forma de control de las tareas del Sindicato de las Ciencias y su valoración junto a los restantes Sindicatos, bajo el método que nos señala la doble afiliación.


Funcionamiento orgánico y vida interna del Sindicato

Nuestro Sindicato nació en el momento en que el país se adentraba en la fase aguda del período especial, cuando se avizoraban tiempos difíciles, y en la más compleja coyuntura económica y política que haya afrontado nuestra Revolución.

Desde su surgimiento, y a partir de los planteamientos del Comandante en Jefe en el VII Congreso del SNTECD, se definió la necesidad de este Sindicato para la búsqueda de la integración de las Ciencias, susceptible de realizarse bajo la guía del trabajo sindical.

Con anterioridad, los trabajadores vinculados a la producción de saber científico y tecnología se encontraban afiliados fundamentalmente a los sindicatos correspondientes a los diferentes organismos.

Aparecemos entonces para incorporar al trabajo sindical de estos colectivos nuevas tareas, dirigidas a potenciar la integración y cooperación entre ellos y reforzar los valores y cualidades que deben estar presentes en los hombres y mujeres del quehacer científico. De esta manera se crean condiciones más favorables para que los resultados que surjan de dicha labor se logren en menos tiempo, cuenten con un acabado superior y los beneficios esperados alcancen un mayor y más acelerado reflejo en la economía y en la sociedad.

Al arribar al II Congreso del Sindicato Nacional de Trabajadores de las Ciencias contamos con más de 891 secciones sindicales y 45 buróes que agrupan a más de 47 742 afiliados en todo el país. Para su atención el Sindicato Nacional de Trabajadores de las Ciencias posee una estructura de solo 28 cuadros profesionales, distribuidos entre los Secretariados de los Comités Provinciales y el Secretariado Nacional.

La estructura de dirección del Sindicato ha estado constituida por un Comité Nacional de 86 miembros y un Secretariado Nacional integrado por 14 compañeros, 4 de ellos profesionales.

Hemos mantenido desde nuestra constitución la norma de reunirnos en un centro de investigación, siendo el primer asunto del orden del día la exposición por parte de la Dirección del mismo de los principales compromisos del colectivo; y por parte de la organización sindical, la caracterización del estado político moral de los trabajadores y la labor del Sindicato dirigida a la consecución de sus principales objetivos de trabajo.

Desde el Congreso constituyente hasta la fecha se han efectuado nueve plenos del Comité Nacional del Sindicato, que han contado con la presencia de un grupo de invitados con importantes responsabilidades dentro del quehacer científico del país, y una asistencia promedio de 93,38%.

Partiendo de la experiencia acumulada en la etapa de organización del Congreso constituyente, definimos tempranamente la necesidad de llevar adelante un fuerte activismo sindical. Este estilo de trabajo es hoy una práctica cotidiana. Con los cuadros profesionales comparten más de un centenar de compañeros los que organizados en diferentes comisiones de trabajo han hecho aportes importantes y llevan adelante múltiples tareas con igual responsabilidad.

Esta práctica nos ha servido para incorporar de forma inmediata las opiniones de la base y de los afiliados a nuestro trabajo, así como para contar con la participación de prestigiosos científicos en diferentes análisis que realiza nuestra organización, donde es necesario un determinado nivel de especialización de los conocimientos.

Todo ello ha estado presente tanto en las direcciones provinciales como en la nacional, y es sin dudas uno de los aspectos del trabajo en que nos hemos sentido más complacidos.

Nuestras estructuras se encuentran permanentemente vinculadas a las bases, al no contar con la instancia municipal. Como método esencial de vinculación está el intercambio con sus dirigentes sindicales, la participación de los miembros de los Secretariados en todas sus asambleas y actividades fundamentales, así como la presencia del Secretariado Nacional en actividades tales como: reuniones de los Secretariados, plenos de los Comités, activos y talleres con los Secretarios Generales y con los propios trabajadores cuando son especializadas, reuniones de los Consejos de Dirección, Consejos Científicos, Buroes y Asambleas de trabajadores.

El Secretariado Nacional ha realizado sus reuniones periódicamente según los programas aprobados. La asistencia promedio a estas reuniones ha sido de 82,35% durante 6 años.

El funcionamiento y la vida interna en nuestras estructuras provinciales son estables y sistemáticos a pesar de contar en muchos de estos con solo un cuadro profesional. La asistencia promedio que se alcanza en las reuniones de los Secretariados Provinciales es adecuada.

Durante estos cinco años se efectuaron los plenos de los Comités Provinciales previstos, con más del 85% de asistencia de sus integrantes y la participación de los miembros del Secretariado Nacional en la mayoría de los mismos, fundamentalmente en el último período.

Se ha trabajado y logrado hasta cierto punto que las direcciones sindicales en las diferentes instancias sean realmente representativas de los dirigentes sindicales que requerimos en las instituciones científicas y el movimiento sindical en las condiciones actuales, pero en esto mucho resta por alcanzar respecto a lo que precisamos.

Un grupo importante de secretarios generales y miembros de los ejecutivos en los buroes y secciones sindicales satisfacen estas expectativas y cuentan con la suficiente autoridad y prestigio ante los trabajadores y la dirección administrativa. No obstante, debemos reconocer que esto no se ha logrado en líneas generales. Presentamos algunas secciones sindicales e incluso buróes importantes donde no se ha logrado esta calidad entre los dirigentes seleccionados por los trabajadores, lo que indica cierta debilidad en el trabajo de los niveles provinciales y en el nacional.

En tal sentido, resulta necesario seguir trabajando por lograr que el dirigente sindical además de contar con las capacidades y actitudes para su labor organizativa y movilizativa en el seno del colectivo, posea un aval y resultados de trabajo en las tareas desempeñadas, que refuercen su autoridad.

El funcionamiento orgánico en la base ha ido en ascenso, pero es una de las cuestiones con las que también sentimos insatisfacción. Algunas de nuestras estructuras a este nivel no ven con claridad la necesidad de los encuentros o reuniones mensuales como vía fundamental para lograr un verdadero y efectivo enfoque a su trabajo, dirigido a los asuntos que más interesan a los trabajadores, al examen de los requerimientos del Centro en general. Trabajar por este propósito es una de las prioridades inmediatas de la organización.

Aún el lenguaje y las acciones del Sindicato en la base no rebasan un grupo de tareas clásicas. Es insuficiente la comprensión de los afiliados y direcciones sindicales sobre las misiones especiales que asume nuestro Sindicato desde la base.

En nuestro caso la actividad de capacitación sindical si bien ha tenido algún éxito dista mucho de satisfacer las reales necesidades.

No hemos logrado suficientes avances en la comprensión total de la utilidad de la escuela sindical para lograr un mejor y más efectivo trabajo en la base. Es necesario tomar en cuenta nuestras especificidades, misiones fundamentales y el contenido propio del trabajo del Sindicato. Han faltado en ocasiones soluciones creativas que permitan llevar a las aulas de capacitación a dirigentes de base, que por las altas responsabilidades que tienen en la investigación de líneas muy comprometidas no les resulta posible separarse del centro por un período extenso.

Se impone como una tarea de vital importancia potenciar la superación y capacitación de los dirigentes como vía que posibilite la solución de los problemas anteriormente señalados. La significación de esta tarea requiere del apoyo tanto de los dirigentes sindicales como administrativos en todas las instancias, en las que no existe siempre la comprensión y apoyo necesarios.

Al mismo tiempo es preciso diseñar sistemas y programas de superación ajustados a las necesidades, características y reales posibilidades de los dirigentes de este sector.

Desde su constitución el Sindicato ha trabajado junto a los organismos rectores (MINTRAB, ACC y CITMA) en todo lo concerniente a la legislación laboral referida a la actividad de ciencia y técnica.

Se ha trabajado de conjunto en diferentes comisiones de estudio y de apelación, entre las que se destaca el proceso de reorganización y aplicación de la Resolución 6/94, el estudio de la estimulación a profesionales de la producción, etc. De igual forma participamos de manera activa en la discusión e implementación del nuevo Sistema de Ciencia e Innovación Tecnológica.

En el proceso de evaluación de los investigadores todavía no se registran avances sustanciales en relación con la etapa anterior a la creación del Sindicato, lo que indica realmente que nuestra acción en este sentido no se ha hecho sentir. Hemos examinado en reiteradas ocasiones esta problemática, revelándose deficiencias más en la aplicación de lo regulado que en las propias reglamentaciones.

No son pocas las evaluaciones carentes de señalamientos que vayan dirigidos realmente al análisis de la relación posibilidades del investigador-resultados científicos. Abundan los enfoques paternalistas, tanto por parte de la dirección administrativa, como del Sindicato. Por otra parte, en las valoraciones sobre las características y el desarrollo del potencial científico la incidencia del Sindicato ha sido insuficiente. Esto no niega que algunas provincias hayan realizado esfuerzos dignos de conocerse.

Todas estas cuestiones expresadas con anterioridad y conformadas en el proceso de discusión del documento base de nuestro II Congreso deben ser prioritariamente atendidas de forma inmediata.

Se han hecho llegar a todos los centros las indicaciones generales para la elaboración de los Convenios Colectivos de Trabajo. Aunque se avanzó en este sentido no nos sentimos satisfechos con los resultados alcanzados, pues aun no se logra la cabal comprensión entre los dirigentes sindicales y administrativos de la vital importancia que posee esta herramienta de trabajo para el perfeccionamiento de las relaciones entre el Sindicato y la Administración, en función de los intereses de los trabajadores.

Debe ser propósito del trabajo sindical revitalizar los Convenios Colectivos donde han existido, y desarrollarlos allí donde antes no funcionaban. Se debe prestar especial atención a los aspectos a conveniar, que deben estar acordes con las características del sector, así como velar porque los convenios devengan expresión de un compromiso legal y objetivo sobre el universo de las relaciones de trabajo.

La preocupación y ocupación por la atención al trabajador en su sentido más integral ha sido una línea de trabajo del Sindicato a todos los niveles. Durante este período un grupo de centros ha gozado de buenas condiciones de vida y trabajo, por el alto nivel de atención que reciben sus trabajadores, lo que ha propiciado su consagración; pero en otros -que son además la mayoría- las condiciones de trabajo, transportación y alimentación se encuentran muy afectadas por las agudas carencias que enfrenta el país.

Es necesario continuar insistiendo con toda energía, desde todas las estructuras sindicales, ante las direcciones institucionales y de los distintos organismos, por aunar los máximos esfuerzos para que se intensifique la atención y explotación más eficiente de las áreas de autoconsumo y se ofrezcan dentro de lo posible mejores condiciones de trabajo.

La aspiración a transitar progresivamente hacia centros de excelencia en las más diversas disciplinas, cosa que tiene en su base la calidad de nuestro potencial humano, ha de ir necesariamente acompañada de un mejoramiento paulatino de las condiciones de trabajo en las que se desarrolla la actividad científico-técnica.

Respecto a la protección e higiene del trabajo se ha laborado por desarrollar entre los dirigentes de base los conocimientos sobre las regulaciones en esta área, así como impulsar su cumplimiento y el logro de buenas prácticas de producción donde se requiera.

Asambleas por la eficiencia

Las asambleas por la eficiencia, como práctica que continúa lo que representó la celebración de los Parlamentos Obreros, demuestran su enorme valor como herramienta de dirección para el trabajo tanto de las administraciones institucionales, como del Sindicato.

Hasta el momento se ha evidenciado una mayor efectividad en la celebración de las asambleas y de concreción en los objetivos que persiguen.

Definir ante todo qué representa y cómo se logra verdaderamente la eficiencia en el proceso científico-investigativo-productivo fue una de las principales cuestiones abordadas por el Sindicato de conjunto con los organismos e instituciones. Ello requiere de un diseño propio y demanda aún trabajo futuro.

No cabe dudas que nos hemos ido aproximando a este propósito; lo muestran la calidad de los informes presentados, la profundidad de los análisis, que dejan a un lado la retórica apologética de lo logrado y hurgan en los problemas existentes. Entre los aspectos notables de estos ciclos pueden mencionarse, además de la reducción del índice de ausentismo, sobre la base de una mayor exigencia y que compulsó a muchas administraciones a solucionar definitivamente casos en peritaje médico, los altos porcientos de participación en las asambleas y de cumplimiento de los acuerdos adoptados, así como el nivel de atención y seguimiento a los problemas por parte de los dirigentes administrativos y sindicales, etc.

Entre los aspectos que más afectan el resultado de las asambleas está la no existencia de un sistema de costo que permita en cualquier momento de la investigación conocer la relación costo-beneficio. Aunque en este sentido se está trabajando a partir de algunas experiencias concretas, este no es aún un problema resuelto.

Emulación y estimulación.

En el año 1993 comenzamos a poner en práctica los Lineamientos Generales para la Emulación y la Estimulación en los colectivos y los trabajadores del sector.

Es indudable que la aplicación práctica del mismo ha condicionado que en la base prendiera mucho más la Emulación e hiciera elevarse el rigor de la evaluación correspondiente. La orientación de que los análisis a realizar por el Sindicato en las diferentes instancias fueran antecedidos por la celebración de Consejos Científicos y de Dirección en cada centro, en los que participaran los miembros de los Secretariados Provinciales y Nacional, se ha convertido en una regla. Esto ha garantizado la calidad de los exámenes para seleccionar los mejores trabajadores y colectivos.

A pesar de ello aún no estamos satisfechos. Nuestro trabajo debe encaminarse hacia el perfeccionamiento constante de la Emulación buscando un mayor dinamismo y sistematicidad. Debe promoverse asimismo la participación y el incremento del consenso colectivo, aumentando con ello la comprensión por parte de nuestros trabajadores de la necesidad de dignificar aun más al Destacado de colectivo, de manera que exista una pirámide emulativa más balanceada.

El Sindicato ha logrado realizar un viraje total en la canalización hacia los centros de investigación del sistema de estimulación propio de las estructuras de la CTC en todo el país. Sin embargo, sólo ha contado con un grupo limitado y modesto de estímulos, entre los que se encuentran esencialmente variantes recreativas. Si bien este tipo de estímulo proporciona satisfacción a quien lo recibe, los resultados son insuficientes por lo restringido de las capacidades de que se dispone.

Nuestro Sindicato debe continuar trabajando porque el resto de los Sindicatos en conjunto aúnen con nosotros esfuerzos y recursos en la asignación de estímulos para los colectivos; así como para que estos lleguen a los trabajadores que más los merezcan y se exija mayor calidad en los servicios que ofertan las opciones estimulativas.

La atención a los problemas de los trabajadores ha sido una de las tareas priorizadas por nuestro Sindicato y en la que exhibimos resultados satisfactorios.

Desde nuestra constitución hemos recibido y atendido 146 reclamaciones de diferentes características por parte de 140 trabajadores y todas han sido respondidas a tiempo. Se han entrevistado personalmente a los interesados y no tenemos en este sentido ningún conflicto que no haya recibido la atención y ocupación requerida.

El Sindicato continuará desarrollando una labor sistemática de atención a los problemas y demandas de los trabajadores.

La educación política de los trabajadores

El trabajo político-ideológico a realizar por parte del Sindicato con los afiliados se concibe sobre la base de la búsqueda permanente del diálogo, la comunicación, el intercambio y la explicación de las realidades actuales de nuestra economía y la sociedad, así como de las relaciones con el resto del mundo. El ánimo es propiciar espacios para el debate y la reflexión.

Esto representa sin dudas un reto al trabajo sindical, que debe realizarse desde una sólida estrategia capaz de adecuarse a las particularidades de cada sector y colectivo del quehacer científico.

Se constatan avances y logros que no debemos sobredimensionar, como tampoco es procedente subvalorar las deficiencias y las metas alcanzadas.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de las Ciencias ha tenido entre sus misiones junto a las organizaciones políticas de los centros, estimular y propiciar la participación activa de todos su afiliados en las diferentes tareas que convocan el Partido, el Estado y el Gobierno, así como estar alertas ante cualquier manifestación de rasgos elitistas en las filas de científicos y especialistas.

Importante ha sido también la labor educativa de preparación de los jóvenes investigadores y miembros de la reserva científica. Un objetivo esencial ha consistido en inculcar el espíritu de colectivismo, la responsabilidad, la modestia y la austeridad, así como la fortaleza ideológica, para que desde sólidas convicciones en nuestros principios se desarrollen amplios intercambios con la comunidad científica internacional.

El respaldo a la Revolución se ha visto reflejado en el desarrollo de los Parlamentos Obreros, las Asambleas por la Eficiencia y la Discusión de los Documentos Base al V Congreso del PCC y al II Congreso de nuestro Sindicato, realizados en estos últimos tiempos. En estos procesos los colectivos se concentraron fundamentalmente en los problemas internos de los centros, tomando medidas para resolverlos y, de esta manera, cooperar a la estrategia nacional de reactivación del desarrollo de nuestra sociedad. Desde particularidades y matices primó la participación activa y el consenso.

Profundo resultó también el proceso de discusión del Proyecto del Código de Ética Profesional de los trabajadores de las Ciencias. Cientos de opiniones y recomendaciones fueron aportadas en la búsqueda de un accionar acorde a nuestras actuales realidades, conscientes del significativo encargo social que afronta la comunidad científica para garantizar el. fortalecimiento y la continuidad de nuestro proyecto social.


Compañeras y compañeros:


Ponemos a disposición de ustedes una valoración de lo que hemos considerado los principales resultados y mayores deficiencias en nuestro trabajo durante estos cinco años.

Si bien hemos trabajado con todo tesón y con la intención de aproximarnos cada vez más a las ideas de nuestro Comandante en Jefe y consagrarnos como lo hacen muchos de nuestros afiliados al trabajo, estamos conscientes también de que presentamos muchas imperfecciones y que es mucho todavía lo que nos queda por avanzar para lograr resultados superiores.

Las palabras finales del compañero Fidel en el discurso de clausura del Congreso constituyente continúan siendo la máxima de nuestro trabajo:


"...Sin triunfalismo podemos decir que se están haciendo muchas cosas. Con eterno espíritu de inconformidad debemos decir que casi todo nos falta por hacer".